Saludos.

Antes de nada me presento: Voy a estar escribiendo una sarta de opiniones sobre temas que no terminan de venir a cuento, pero que a día de hoy, me han hecho pensar (al menos 5 minutos, que conste).

Para quien no este versado en el arte de los videojuegos masivos online, el % de crítico le sonará a chino. Esto no es ni más ni menos que la probabilidad de que un golpe sea amplificado, ya sea porque nuestro héroe pixelizado haya hecho un movimiento que cuenta con el poder de sus dioses, o simplemente porque ha tenido más suerte de la cuenta (que también suele ser la más frecuente).

El verdadero significado de este blog es poner en práctica dos cosas que algunos tenemos muy dentro y otros derrochan (y que por ello se ganan mi envidia y mis mejores deseos).

Esas dos cosas se llaman valores, y más concretamente entre estos, la Determinación y la Paciencia.

Ahora es cuando tocaría poner el significado de la Real Academia Española, pero considerando que cada día estoy menos contento con el cuidado de su diccionario online, vamos a hacer un poco de derroche y la vamos a describir nosotros mismos.

Determinación: Dícese de la fuerza o decisión con la cual se lleva a cabo una acción cualquiera. Esto incluye que cualquier persona, desde aquella que decide comenzar una guerra (mal empezamos) a aquella que decide que tiene que levantarse para ir a trabajar, emplea una fuerza de voluntad en ello, que, a grandes rasgos (además del sueño y/o ganas que tenga, dependiendo del caso) es la determinación que nos hace que esta sociedad se mueva al menos un poquito, para bien o para mal.

Muchas veces la Determinación requiere una motivación, algo por lo que movernos, como puede ser la fé (de cualquier tipo, no tiene porque ser religiosa), el hambre, o el simple hecho de pensar: “¡Qué son las 2 de la tarde, leñe, vamos a despertarnos ya!”.

La Paciencia entra en juego cuando dices: “Bien, voy a crear un blog” y a la semana el blog es más parecido a un pueblo abandonado en medio del Lejano Oeste Americano o es un blog que a pesar de no tener lectores, es un lugar que hasta cierto punto se siente vivo, y en el cual tienes por seguridad que hay alguien detrás trabajando en él (o no xD).

En este blog, como su nombre indica, voy a comentar mi opinión sobre temas que surgen de conversaciones, textos, o simples pensamientos cuando intentas dormir después de estar 15 horas delante de un ordenador. Mi propósito es que tal vez alguien encuentre estas ideas interesantes, y mientras Internet no muera, permanecerán aquí por si algún día alguien vive para contarlas, o simplemente se coma la cabeza en la cama durante unos 5 minutillos pensando en el desgraciado que escribe el blog.

Esto no excluye que a veces se me vaya la pinza y me evada de mi verdadero propósito y escriba otras cosas, pero creo que nadie aquí criticaría esa práctica (O sí, maldita sea, que para algo el blog va de eso).

Sin más dilación, procedo con el primer tema que me dio la verdadera idea para comenzar el blog(eso, y el leerme un libro que hasta cierto punto se hablaba de la determinación).

Hace unos días, tras escuchar unas canciones de un grupo llamado Payable On Death, se me pasó por la cabeza una pregunta que me atormentó durante la media hora que tarde en dormirme.

Antes de nada, debo aclarar que yo soy agnóstico (no creo hasta que no surja de la nada una mano del cielo para hacerme creer).

Este grupo es un grupo de temática cristiana. Muchas veces, en esta sociedad moderna en la que actualmente vivimos, se observan varios matices frente a ese tema tan recurrente que es la religión: Uno, que es el de los que la apoyan ciegamente, y prosiguen con plagas como el racismo, la xenofobia y la manía de embarcarse en una Santa Cruzada en cuanto el enemigo los mire. Después, el de aquellos religiosos que creen en su fé, y gracias a dios conservan parte de los mandatos que esta dictamina, como puede ser la tolerancia, la generosidad, y esos valores que todos tendríamos que tener en mayor cantidad que nuestro ego.

Luego, dentro de aquellos que no profesan ninguna fé, encontramos el grupo de la gente que respeta estas religiones, y por lo general, suelen respetar también las personas que la profesan, evitando males como la xenofobia, y la parte de los ateos que además de no creer, obligan al resto en no creer en su vacío.

Esto, dividiría, a mi parecer, a la sociedad en 4 grupos muy amplios y bastante imprecisos: 2 de ellos de apoyo a la fé en general, y los otros 2 que no la profesan, cada uno con su centro y su extremo, como si de política estuviesemos hablando.

Mi opinión fue que, al escuchar estas canciones, descubrí que describían valores como la generosidad, la bondad, y demás valores positivos, y generalmente no personificados en una persona omnipresente, como es Dios (aunque siempre hay excepciones). Al pensar esto, solo se me ocurrió ponerme de lado de los cristianos… por una vez. Actualmente está toda toda esta gente que actualmente ve las religiones como una plaga, y las critica, con razón y sin ella a la vez. Pero esto hace que un gran grupo de personas que creen en la religión, sean casi vistos como un mal mayor, y estos en respuesta, respondan igual con aquellos que no creen pero respetan las creencias del prójimo, haciendo que se separe la sociedad, cuando realmente, gran parte de ella opina lo mismo (Paz, amor, y abundancia para todos los seres humanos, esas cosas que la gente disfruta tanto).

Todo esto, a mi parecer se puede resumir con la frase del título de la entrada: El envilecimiento de la Fé.

Desde tiempos inmemoriales la religión ha sido, como se acostumbra a decir ahora, y como se dirá siempre, una herramienta. Es el único método por el cual los poderosos conseguían, consiguen y conseguirán mantener la población con miedo e incertidumbre ante el futuro, y obligarlos a ser sumisos mientras ellos siguen envileciéndose, o como dice el título, envileciendo la fé y aprovechándose de esta.

Por eso mismo, después de escuchar estas canciones, simplemente pensé en como las distintas religiones, mientras en un principio infundían valores que realmente valían la pena, (y que mucha gente mantiene, gracias a sus respectivos dioses) y como estos podrían hacer de este mundo un pequeño paraíso lleno de polución (que es un problema aparte xD), han llegado a convertirse en malignas sociedades que se enriquecen del miedo y la muerte, aunque siempre expresen lo contario (bendita hipocresía).

Así pues, intento pensar, que todas las religiones tenían un comienzo más o menos positivo, el cual expresaba un bien para aquellos que fueran creyentes y también para los que no, y que eso sigue siendo así, aunque me engañe a mi mismo en algunos casos.

Si se me permite, daré mi visión de la solución tomando como referencia un viejo valor de la iglesia cristiana: la redención como posibilidad de limpiar la sangre de todos esos valores olvidados hace tiempo.

¿Qué opinaís? Sinceramente, teneis el paraíso de vuestra respectiva religión ganado si os leeis esto (pastafaristas incluidos).

Saludos, y aquí va un experimento en intento de alcanzar ese puntito de determinación necesario para poder levantarme una hora antes en vacaciones.

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